Mostrando las entradas con la etiqueta NIÑO DIOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta NIÑO DIOS. Mostrar todas las entradas

viernes, febrero 20

AL NIÑO DIOS LUEGO LE DA POR TOMAR

Bueno, pues yo iba a usar este foro de expresión popular para platicarles de la vez que decidí ponerme unas arracadas para verme cul, aunque al final las cosas no salieron como pensaba:

Pero esa historia tendrá que esperar, porque resulta que nuevamente se me apareció el Niño Dios.
–¿Y qué tiene eso de extraordinario? –preguntarán ustedes molestos y desilusionados.
–Nada –responderé tranquilo y ecuánime como siempre–. Sólo que ahora su advenimiento me salió muy caro.

Al principio el niño estaba bien; me hacía las sugerencias que yo siempre agradezco de todo corazón.

Pero en algún momento de la tarde, cuando en la mesa discutíamos la influencia de la Escuela de Frankfurt en el arte no figurativo del siglo XXI, el divino infante se quedó viendo muy fijamente las copitas con vodka que se habían acumulado en la mesa debido al bendito 2x1 que ofrecía el restaurante.

Y súbitamente, en un abrir y cerrar de ojos, la criatura ya estaba dentro de la copa chapoteando alegremente.

Al principio me alarmé; dije: me va a dejar mi vodka hecho un asco. Pero después me tranquilice y pensé que no estaba mal que se refrescara como se le diera la gana, que para eso es el Niño Dios. Y así estuvimos por un rato muy a gusto, pero de pronto…

¡Se nos ahoga el niño!, grité. Lo saqué rápidamente, pero en los escasos segundos que estuvo dentro del vaso, la santa criatura alcanzó a beberse casi la mitad del preciado contenido.
Y a los pocos minutos, ya envalentonado por el Absolut, comenzó de lucidito.

Luego dijo que como estaba de buenas, nos iba a hacer unos milagros. Así que hizo unos malabarismos con popotes y fuego, que lo que sea de cada quien, estuvieron espectaculares.

Y claro, como le daban alas…

…Él seguía dándose vuelo. Besó a todas las muchachas del lugar.

Pero el final ya fue el colmo: de repente decidió que hacía frío.

Y como por arte de magia…

El problema fue que cuando intenté con mucha sutileza sacarlo de ahí para evitar un escándalo, la portadora del Niño Dios no comprendió la honestidad de mis intenciones, y se avalanzó sobre mi pobre persona obsequiándome con una generosa dotación de patadas y bolsazos. Inútil fue explicar la presencia del divino infante.

–Es que el Niño Dios… –intentaba yo.
–Es un sátiro, un pervertido, un drogadicto –coreaban la mujer, los otros comensales, los meseros, el capitán y hasta un cuidacoches, que no sé qué demonios hacía allí dentro.

Minutos más tarde me encontraba en la calle, –donde fui sutilmente depositado–, herido en lo más profundo del cóccix y del amor propio. Fue entonces que el Niño Dios me confesó con voz resbalosa y tambaleante:
–Ps, es que no todos pueden verme, carnal. Tú me ves porque tienes el corazón bien puro.
Yo estaba a punto de dejar escapar una lagrimita de emoción, cuando el niño soltó una estruendosa carcajada y me vomitó en el pantalón.

Sí, no fue una linda experiencia. ¿Pero quién soy yo para juzgarlo? A mí también luego me da por tomar.


UPDATE: Ya salió su revista de confianza: el Chamuco. No se la pierdan porque en este número encontrarán una edificante historia de los Niños Héroes, escrita, dirigida y actuada por su servidor. ¡Córranle al puesto de revistas, que está volando! (El puesto, no la revista (es que ha soplado harto viento)).

sábado, febrero 14

UN BEBÉ PAYASO, EL NIÑO DIOS Y EL MILAGRO DEL DÍA DEL AMOR Y LA AMISTAD

Pensé que lo mejor para festejar el Día del Amor y la Amistad era contar alguna de esas anécdotas personales, babosas y aburridas que todo mundo publica en sus blós. Así que iba a narrar con lujo de detalle cómo me involucré en una apasionada relación impropia con un payaso de sexo indefinido que dio como resultado el nacimiento de un hermoso y adorable bebé ilegítimo y bastardo que es la luz de mis días. Helo aquí:



Pero opté por dejar esa historia de amor para otra ocasión ya que lo que me sucede en la actualidad es más importante. Resulta que a mí se me aparece el Niño Dios. No sé si se deba a que le gustaron los comentarios que vertí en pousts anteriores respecto a él o si se está vengando por algunas cosas que hice en los nacimientos de mis amigos esta Navidad, pero el caso es que hace unos días estaba en un restaurante y después de vaciar mi segundo tarro de cerveza me disponía a pedir un vodka para alegrar mi vida, cuando se me apareció por primera vez la milagrosa criatura:



No soy de las personas a las que les guste que les digan qué hacer, pero dado que el infante tenía razón y no todos los días uno recibe consejos del Niño Dios, decidí mejor pedir un café, pero justo cuando lo hice, oh, sorpresa, el divino crío se apareció de nuevo:



Nuevamente acertaba en su juicio, de manera que pedí un té de tila, pero al momento de ponerle el azúcar:



Ni cómo negarlo. Y siguió el bendito infante:




Acepté con agrado porque me encanta Britni (y más me encantaría verme como ella). Después, la conversación en la mesa se desvió a asuntos de vital importancia para el país, por lo que saqué mi Aipod y me puse a escuchar música. Una vez más apareció el Niño Dios:



Yo me dije: “Guau, está cul que el Niño Dios se me aparezca y me diga qué hacer porque a mí siempre se me olvida y acabo haciendo cosas terribles”.
Y estaba de lo más contento con el nuevo giro que estaba tomando mi vida, pero de regreso en el trabajo empecé a sospechar que algo raro había en las divinas apariciones ya que de nuevo hizo acto de presencia el Niño Dios y dijo:



Yo me lo comí, no porque me convencieran los argumentos de la criatura sino porque tengo por costumbre tragarme todo lo que sea gratis. Pero las cosas comenzaron a ponerse más extrañas. Las siguientes intervenciones del Niño Dios fueron aún más desconcertantes:




Pero lo que de plano me hundió en un pavor espeso y sagrado fue cuando jugaba con un horrible pollo de hule que alguien había traído del Centro Histérico y en ese momento se apareció el niño y gritó con voz de asistente de microbusero:



Y ante los asombrados ojos de todos, el milagro comenzó a suceder:


El pollo se levantó y no sólo anduvo sino que lo hizo con muchísima gracia.


Por supuesto, como siempre sucede en estos casos de intervenciones divinas, muchos no creerán que este es el Único y Definitivo Milagro del Día del Amor y la Amistad, pero afortunadamente puedo probarlo, ya que sólo dos personas fueron testigos de este portento y sus nombres son pruebas irrefutables de que es real. Vean:

Uno se llama Jesús, igual que el Niños Dios:


La otra se llama Ángeles. Y es bien sabido que el Niño Dios siempre anda con ángeles:



En otra ocasión más propicia (como el Jalogüín) seguiré escribiendo de las apariciones del Niño Dios, pero orita ya me voy porque mi pequeño y truculento hijo bastardo quiere que le den pecho y tengo que buscar quien se acomida. Candidatas manden mail.
Y si buscan una celebración más tradicional de este día, no se pierdan el clásico Día de San Valentín Trujillo.

sábado, diciembre 20

EL NIÑO DIOS DICE…

La Navidad es época de ansiedad y depresión, pero sobre todo de incertidumbre y angustia porque nos enfrentamos a una gran cantidad de vitales decisiones que debemos tomar respecto a la cena, la bebida, los regalos, la decoración, nuestra vestimenta y otros temas igual de relevantes.

Afortunadamente ya no estamos solos; ahora podemos contar con los consejos del experto número uno en temas navideños: ¡El Niño Dios!

Así es, el concepto ganador de esta Navidad es: “El Niño Dios dice:…”. Antepongan esta frase a cualquier cosa que vayan a decir y verán cómo las estupideces que acostumbran decir
mágicamente se convierten en expresiones llenas de significado y misticismo, y dignas de consideración.

Como muestra, les presento algunas de las frases más representativas de la filosofía navideña del Niño Dios, condensadas en emotivas postales que pueden enviar a sus seres queridos u odiados, según convenga.






El Niño Dios dice: “De haber sabido, ni nazco”.

Pásensela chido.