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sábado, agosto 28

BUENOS PROPÓSITOS

Muchas veces he oído decir que "de buenos propósitos está empedrado el camino del infierno". No sé para qué alguien se molestaría en empedrar la vía que va al averno, sobre todo cuando todos sabemos que no hay nada peor que una calle pavimentada con baches. Misterios teológicos.

El caso es que tener buenos propósitos es malísimo. Por eso hay que evitarlos y asumir que lo que uno hace mal lo hará mal hasta que se muera. En esa sencilla filosofía se ha basado el desarrollo de las grandes culturas, como la maya, la sumeria y la fenicia. Hoy felizmente extintas.






sábado, julio 19

PROPÓSITOS DE AÑO SEMINUEVO

Julio es un estupendo mes para reflexionar, porque ya se nos fue la mitad del año y podemos afirmar con toda certeza que no alcanzamos (ni alcanzaremos) uno solo de los propósitos que hicimos en la cena de año nuevo (después de bebernos dos botellas de sidra Santa Claus y vomitar abajo del árbol de navidad).

Y era previsible: los propósitos de año nuevo normalmente son formulados como si fuéramos personas con una férrea disciplina y heroica fuerza de voluntad y no las piltrafas de espíritu débil y voluntad blandengue que en realidad somos.

Así que julio nos ofrece una oportunidad de renegociar con la vida y comenzar a hacernos propósitos acordes a nuestras capacidades. Es muy fácil, basta cambiar la redacción de los que hacemos año con año. Aporto ejemplos.

Propósito de año nuevo:
Prometo comer sanamente el resto de mi vida.

Propósito de año seminuevo:
Intentaré eliminar esporádicamente la Big Mac que me trago todos los días a media mañana. Por lo menos de aquí a septiembre.

Propósito de año nuevo:
Me levantaré todos los días una hora más temprano para hacer ejercicio.

Propósito de año seminuevo:
El próximo sábado cuando vaya a comprar mi dotación de cervezas para ver el futbol, no estacionaré mi auto en el lugar reservado para discapacitados, sino donde me toque y caminaré un poco hacia la tienda.

Propósito de año nuevo:
Dejaré de leer puras estupideces en los blogs porque me quitan mucho tiempo en mi trabajo.

Propósito de año seminuevo:
Mientras leo puras estupideces en los blogs pensaré cómo aprovechar todos esos conceptos para ser más productivo en mi trabajo.

Es recomendable hacer una nueva revisión en diciembre para determinar en cuántos de estos propósitos se tuvo éxito y en cuántos no. Lo más probable es que el fracaso sea estruendoso, pero gracias a la sensación de derrota que nos acompañará durante las repulsivas fiestas decembrinas, es poco factible que caigamos nuevamente en la patética costumbre de hacer propósitos de año nuevo y así estaremos en condiciones de concentrarnos en aquello que en realidad vale la pena: vaciar las botellas de sidra Santa Claus. Y con suerte vomitar el arbolito.