Mostrando las entradas con la etiqueta MARCELO EBRARD. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta MARCELO EBRARD. Mostrar todas las entradas

sábado, julio 26

LA DEFORMA ENERGÉTICA

El pasado domingo fue un día importantísimo para el país, debido a la convergencia de dos eventos fundamentales:

1. Los chilangos pudimos salir a andar en bicicleta por Reforma (despacito porque hay que pararse en cada semáforo).
2. Se llevó a cabo en la Urbe de Humo la Consulta de la Reforma Energética de Chelito (es de Chelito la consulta, no la Reforma energética; él ya tiene su Reforma y nomás la usa para que los gordos anden en bicicleta los domingos).

¿Qué tienen en común los dos eventos?, se preguntarán los lectores menos despiertos y aquellos que tienen monitor monocromático. Muy sencillo: ambos incluyen Reforma (así con mayúscula para que se vea que es un tema serio) y la Energía (ídem) o más bien la falta de la misma. En el paseo ciclista por Reforma casi no hay energía porque va puro crudo panzón en bicicletas que parecen quejarse de la tortura. Y la Consulta de la Reforma Energética es una iniciativa importantísima porque en México cada vez hay menos energía y hay que hacer algo antes de que todos nos quedemos dormidos.

La consulta de Chelito fue formulada por profesionales en el interrogatorio de masas sin discernimiento e incluirá preguntas completamente objetivas como la siguiente:

Elige la opción de tu preferencia:
A. Que entreguemos todo el petróleo y nuestras mujeres a los gringos, como pretende la canallesca reforma de Calderón.
B. Que guardemos todo el petróleo en el subsuelo mexicano y así todos los pobres puedan tener acceso a viviendas, educación lingüística, tsurus y exactrices de telenovelas.

Y no es para menos: la Reforma Energética es una de los sucesos más importantes para México porque ésta definirá el destino de nuestros recursos energéticos, que según los especialistas son tres posibles:
  1. Las manos de los empresarios norteamericanos a quienes los mexicanos les importamos un rábano.
  2. Las manos de los empresarios mexicanos a quienes los mexicanos les importamos un pepino.
  3. O a las manos de los políticos mexicanos a quienes los mexicanos les importamos un carajo.

UPDATE:

Una de las dos preguntas de la Consulta de Chelito rezaba así:

En general, ¿está de acuerdo o no está de acuerdo con que se aprueben las iniciativas relativas a la reforma energética que se debaten actualmente en el Congreso de la Unión?

El previsible resultado fue el siguiente:

SÍ 14.59%
NO 83.89%

Unos encuestadores independientes espurios-legítimos intuyeron que faltaba una pregunta a la consulta y se fueron a hacerla:

En general, ¿tiene la más mínima idea de qué se tratan las iniciativas relativas a la reforma energética que se debaten actualmente en el Congreso de la Unión?

El resultado fue:

Sí 0.12%
No 27%
Ni puta idea 21%
No, ni me interesa 41%
¿De qué mierdas me estás hablando? 10.88%

Y eso que la encuesta sólo se llevó a cabo en el Congreso de la Unión.

Ah, la democracia.

sábado, julio 12

EMO LEGÍTIMO

La semana pasada nos entregamos con regocijo a explorar la posibilidad de llevar a cabo un cambio de imagen entre los más conspicuos líderes latinoamericanos de izquierda y aprendimos que Evo Morales y Hugo Chávez serían más agradables para la vista si se cubrieran la cabeza con una bolsa de papel.

La tarea para esta semana consistía en hacer lo mismo en México. Desafortunadamente en nuestro país, a pesar de ser prolífico en la producción de camisetas del che, trovas sentídisimas y niños pobres, no hay políticos de izquierda. Ni de derecha, centro, arriba o abajo. Lo que hay es una bola de ojetes que descubrieron que la política es el mejor negocio que hay en México: uno puede tener la simpatía de un talibán con hemorroides, el coeficiente intelectual de una bailarina de programa de concursos, la cultura de un segundo asistente de cocinero de esquites y aún así enriquecerse escandalosamente sólo con seis años de trabajo fingido.

No obstante, uno acaba por agarrarles cariño a estos hombres, mujeres y variaciones que ejercen con tanta dignidad los cargos públicos en nuestro país. En un esfuerzo por apoyar su loable labor, hoy propongo algunas alternativas de cambio de imagen para dos de los que más lo necesitan.


Marcelo Ebrard
Alias Marce, alias Chelito, alias Marsuelo Celebrard (por aquello de que ya se ve sentado en la grande (por supuesto sin albur) y a punto de autoproclamarse el legítimo verídico).

Marce tiene una inconfundible imagen que oscila entre vendedor de biblias mormón y profesor de geografía de escuela para señoritas. Sus anteojos empañados, su sonrisa de cobrador de caseta de peaje y su cabello graso y escaso le dan ese aire de nerd de película gringa que hasta cae gordo de tan lugar común.

Es por eso que a Chelito también le funcionaría muy bien el look emo que tan de moda está en nuestro país. Imagínenselo bailando como loco en el News Divine esa cancioncita de antaño: The roof, the roof, the roof is on fire...


Andrés Manuel López Obrador
Alias el Complotito, el Legitimísimo, el Santo Señor de la Esperanza Relampagueante.

Pues ni qué decir del Andy; sus constantes quejas, protestas y rabietas le han dado una imagen tan deprimente que hacen que junto a él José Ramón Fernández parezca un tipo optimista, simpático y carismático.

Así que ya que el Pejítimo profesa tan abiertamente la filosofía emo, ¿por qué no aprovechar y darle una vueltecita a su imagen física para sacarle ventaja?


¿A poco no es perfecto? Y además como tiene ciertos impedimentos físicos para pronunciar la ese, cuando alguien le pregunte: “A ver, Andrés Manuel, ¿nosotros que somos?” El podrá contestar sin temor a equivocarse: “Emo legítimo” (es que dice semos en lugar de somos, pero ya está trabajando en ese detalle).

Y ai les recomiendo este bló que tiene muy buena actitú ante la vida:

I hate world

sábado, junio 28

DESDE LA COLADERA

Algunos malagradecidos podrán sentirse tentados a pensar que el Gran Marcelo Ebrard (Chelito pa' la banda) ve su estancia en el gobierno de la Urbe de Humo sólo como un desagradable trámite para algún día poder posar sus reales en la espuria silla presidencial (que la neta no sé por qué les llama tanto la atención; nomás de pensar en todos lo que han colocado las posaderas ahí, como que da asquito).

Estos complotistas detractores sostienen que es por eso que su gobierno es sólo una cadena de actos populistas y populacheros (y algunos sí de plano tirándole a nacos).

Pero se equivocan, porque Chelito además de pensar en su hermano del alma, Andrés Manuel, (y cómo se va a deshacer de él para que le deje el camino libre para la grande (sin albur)), también piensa en la ciudadanía y en formas de mejorar esta ya de por sí inmejorable urbe. Un ejemplo es el siguiente:

PROGRAMA URBANO DE SEÑALIZACION (PUS)

Un día paseando por el Centro Histórico, Chelito se quedó mirando meditativo una coladera.


Entonces pensó: “¿Por qué las coladeras se tienen que utilizar sólo para que la lluvia ácida de la ciudad arrastre al desagüe los escupitajos y la basura de los puercos capitalinos?”. En ese momento decidió darles un nuevo uso que nos ayudara a todos.



Así que les pintó unos numeritos. ¿Con qué objeto? Con una brocha muy delgadita. ¿Para qué? La idea es muy sencilla y a riesgo de sonar subjetivo, casi genial: en todas las calles hay coladeras, así que cada coladera se convierte en un código de barras. Se les colocan a los autos lectores de códigos de barras y un sistema de mapeo que les permita ir ubicándose. ¡Y ya está! Nadie más se volverá a perder en la ciudad.



La primera fase del programa ya está en marcha (reclutar pintores) y pronto todos podremos disfrutar de este novedoso sistema.

Ahorita el único problema es contrarrestar a los antipatriotas y ultraderechistas que aseguran que el uso de los GPS es más eficiente y más barato y sobre todo que pintar numeritos bajo las líneas de las coladeras no las convierte en código de barras. ¡Enemigos del progreso!


BONUS TRACK.

Idea: Un tren suburbano y ultraurbano imaginario. Con todas las rutas, beneficios y comodiades que la imaginación pueda crear.
Ventajas: Uno piensa a dónde quiere ir e imagina el recorrido, el tiempo y a los pasajeros que lo acompañan.
Desventajas: La mayoría de nosotros no podríamos dejar de imaginar suicidas y vendedores ambulantes.