Los convivios a los que he asistido últimamente han tenido ciertos matices tragicómicos que me han hecho reflexionar sobre la necesidad de hacer algo respecto al abuso del alcohol entre los jóvenes.
Así que me serví un vodka con hielos y me puse a pensar en el asunto. Tras algunas horas de intensas meditaciones, me quedé dormido. Y en sueños se me apareció un ángel (que por razones que desconozco era parecidísimo a la Chilindrina) y me hizo ver dónde estaba la solución a este delicado problema.
¡En las camisetas!
–¡Claro!, –dije súbitamente inspirado–, ¿cómo no se me ocurrió antes?
–¿Qué con las camisetas? –pregunté segundos después.
–Hay que hacer camisetas para proteger a los jóvenes –respondió el ángel, que por razones que me son vedadas volaba como abejorro.
–¡Ah!, –exclamé nuevamente entusiasmado–, ¿como las de los superhéroes?
–¡No, estúpido! –me amonestó el divino ser–, camisetas con leyendas y dibujos especiales para cuando beban en exceso.
–¡Oh! –contesté completamente desconcertado.
–Ai te encargo –me dijo el ángel con toda tranquilidad al tiempo que procedía a convertirse en Lupita Dalessio y comenzaba a cantar una canción de Pearl Jam pero con ritmo de son jarocho.
Ahí me desperté y antes de que me ganara la cruda me puse a hacer las camisetas que me había encomendado. Aquí expongo la primera camada al escrutinio público.
(Es triste tener que recordarlo, pero ES NECESARIO HACER CLIC EN EL DIBUJO PARA VERLO EN GRANDE Y LEER BIEN. Lo siento.)Los que pierden la conciencia ya no tienen de qué preocuparse.
Tampoco los que pierden la memoria al día siguiente.
Para los que gustan de sentirse acróbatas o luchadores profesionales.
Para los que suelen vomitar sin previo aviso y al día siguiente se sienten mal por haber ensuciado autos, alfombras y el vestido de la novia.
Los que creen que estar borrachos es lo mismo que tener superpoderes ya pueden estar tranquilos.
Y mi favorita: para los que se dieron cuenta de que hay una extraña similitud entre los dos murciélagos y quieren sacar provecho.
Ora sí, tómenle, antes de que regrese el ángel.